martes, 13 de noviembre de 2007

Visita dels responsables en temes d´Indústria del Govern Balear i del Consell Insular de Menorca

Aquest dilluns 12/11/2007 la fàbrica ha tingut l'esperada vista de les següents autoritats i representants del seu equip:




Hble. Sra. Francesca Vives i Amer, Consellera de Comerç, Indústria i Energia del Govern Balear








Hble. Sra. Antònia Allés Pons, Consellera d'Economia i Medi Ambient del Consell Insular de Menorca





En primer cop van fer una visita guiada per les noves instal·lacions de la fàbrica, per després tenir una reunió amb els responsables de Catisa, on es tractaren diversos temes sobre la Indústria a les Illes.

El Sr. Ramón Carreras, Secretari General de CC.OO. a Menorca, va ser convidat a la visita; s'aprofità l'avinantesa per a tractar una sèrie de punts del Plà Industrial que està promocionant el sindicat.

sábado, 27 de octubre de 2007

Publicitat de l'antiga nau de Catisa al C/ Sant Sebastià, 75

Himne antic de Catisa


Aquest himne, que cantaven els treballadors de Catisa fa dècades, és un document històric que vos convidam a llegir

Especulación urbanística; el pla d'en Drudis abortat : Noticia de fecha 25/09/2003




Acusan al ex administrador de Catisa de quedarse con el solar de la fábrica para construir 91 viviendas

La promotora Puck Tower comparte domicilio social con otra sociedad de Josep Maria Drudis - La dirección corresponde al mismo despacho de abogados que tramitó la venta del solar

M.A. RUIZ COLL

PALMA.- Los trabajadores de la firma bisutera Catisa han presentado varias pruebas documentales ante el Juzgado de Instrucción de Maó mediante las que intentarán demostrar que el ex administrador de la empresa, Josep Maria Drudis, está tras la promotora Puck Power 2000, que pretende derribar la fábrica para construir sobre el solar una manzana de 91 viviendas, con locales comerciales e instalaciones deportivas. Puck Tower 2000 tiene previsto invertir 9 millones de euros (1.500 millones de pesetas) en el proyecto, que permanece paralizado en el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Maó.

La querella criminal interpuesta por los trabajadores contra Drudis por un presunto delito de estafa sostiene que su desembarco en Catisa fue concebido única y exclusivamente para culminar esta operación especulativa. Según esta tesis, el empresario catalán se sirvió de la promotora Puck Tower 2000 como sociedad interpuesta para quedarse con los terrenos sobre los que se alza la fábrica, antes de vender la compañía bisutera sin activos a Enric Perera a precio de saldo: una peseta por acción.

El abogado catalán Diego Caparrós, administrador de Puck Tower, aseguró el pasado mes de abril a EL MUNDO/El Día de Baleares que los accionistas de esta sociedad son inversores holandeses. Por su parte, Josep Maria Drudis negó rotundamente tener ninguna vinculación con esta promotora, a la que traspasó en octubre de 2000 la opción de compra sobre los terrenos por un precio de 126.000 euros.

Sociedad instrumental

Sin embargo, la documentación presentada ante el Juzgado de Instrucción de Maó desvela que Puck Tower comparte domicilio social en el número 201 de la calle Balmes de Barcelona con otra sociedad, Norio Corporation, de la que es administrador el propio Josep Maria Drudis.

Esta dirección corresponde al despacho Buxo Abogados, del que son miembros los letrados Rafael Buxo y Diego Caparrós, administrador de Puck Tower 2000. En su querella criminal, que ya ha sido admitida a trámite, los trabajadores de Catisa intentarán probar que esta promotora no es sino una sociedad pantalla utilizada por Drudis para hacerse con la propiedad de los terrenos de la fábrica, una vez descapitalizada la firma bisutera.

El empresario catalán se convirtió en administrador único de Catisa el 3 de mayo de 1999, tras comprar al precio simbólico de una peseta por acción las 4.200 participaciones que poseían los herederos de las familias Carretero y Timoner, fundadores de la más prestigiosa firma bisutera de la Isla.

Paralelamente, y en su calidad de representante legal de Catisa, adquirió a ambas familias una opción de compra sobre los terrenos por 216.000 euros, como anticipo del precio total del solar, que se cifró en 1,2 millones de euros (200 millones de pesetas). El nuevo propietario de Catisa contaba con un plazo de cuatro años para trasladar la fábrica a un emplazamiento alternativo antes de que, el pasado 3 de mayo de 2003, se ejecutara la opción de compra.

Mientras tanto, la empresa podría seguir ocupando las instalaciones a cambio de pagar un arrendamiento a sus todavía propietarios. Mediante un contrato privado, Drudis se comprometió ante la antigua propiedad de Catisa a efectuar inversiones por importe de 180 millones de pesetas, con el fin de reflotar y modernizar la empresa, así como construir las nuevas instalaciones industriales.

Los trabajadores de Catisa basan su acusación de estafa en que Drudis incumplió este compromiso económico y desapareció de escena una vez cumplido su objetivo: hacerse con el solar a través de una sociedad interpuesta para ejecutar sobre ellos una operación especulativa multimillonaria. Mucho más rentable, desde luego, que la fabricación de fornituras. La querella se hace extensiva a Diego Caparrós, administrador de Puck Tower, promotora a la que se presenta como responsable civil subsidiaria de los daños ocasionados a Catisa y su plantilla.

Drudis ya había acudido a los servicios profesionales del despacho de abogados de Diego Caparrós en 2000, encargándole su representación legal en la operación de compra de Catisa. A la luz de los documentos aportados ante el Juzgado, su relación con este gabinete jurídico aparenta ser más estrecha que la meramente económica. En la minuta que Buxo Abogados cargó el 20 de julio de 2000 a las cuentas de Catisa establece un descuento de 2'3 millones de pesetas en sus honorarios, justificado en la propia factura como «reducción especial por razón de amistad».

Drudis acudió de nuevo a los servicios de este despacho para que tramitara el traspaso de la opción de compra de los terrenos a favor de Puck Tower 2000. De forma insólita, la minuta de Buxo Abogados fue cargada de nuevo a la cuenta de Catisa, en lugar a la de Puck Tower, la beneficiaria de la operación.

Meras «casualidades»

Más sorprendente aún es que Drudis traspasara a esta promotora uno de los principales activos de la firma, la opción de compra, por un precio sensiblemente inferior (126.000 euros) al que él la había pagado apenas un año antes (216.000 euros). Puesto que la titular de la opción sobre el solar era Catisa, esta operación sirvió también para descapitalizar la empresa, sostienen los trabajadores en su querella, antes de que Drudis abandonara el barco, el 2 de mayo de 2001.

A preguntas de EL MUNDO/El Día de Baleares, el empresario catalán calificó ayer de meras «casualidades» estos datos. Así considera el hecho de que la sociedad Norio Corporation, de la que es administrador, comparta domicilio social con la promotora Puck Tower. Respecto a su relación con el gabinete Buxo Abogados, afirmó que «mis asuntos siempre los ha llevado Rafael Buxo, quien comparte despacho profesional con Diego Caparrós. Es lógico que cuando les encargué que buscaran un comprador para los terrenos de Catisa, lo encontraran entre los clientes del mismo gabinete».

En cualquier caso, negó cualquier «relación de amistad» con Rafael Buxo, más allá de lo profesional. «En toda mi vida no he comido con él más de una vez», aclaró, «los abogados a menudo cobran tarifas inferiores a las estipuladas por el Colegio Oficial y, en este caso, la justificó de forma desafortunada alegando una supuesta relación de amistad».

El pasado mes de abril, Puck Tower se dirigió a la dirección de Catisa instándole a desalojar la fábrica. Sin embargo, las familias Carretero y Timoner se negaron a ejecutar la opción de compra, a la espera de que el Juzgado de Instrucción resuelva la querella y se pronuncie sobre las posibles responsabilidad penales de Drudis.

El ex director general de Economía del Govern, Antoni Monserrat, aceptó el pasado mes de agosto la petición de los 37 trabajadores que cada día siguen poniendo en marcha la cadena de producción de Catisa para asumir la dirección de la empresa


jueves, 18 de octubre de 2007

Sa Nostra cedeix el video de l'exposició de Catisa per la nostra web







Volem agraïr, un cop més, a Sa Nostra que ens hagi permès penjar un video, realitzat per la seva Fundació, a la web de Catisa

http://catisa.es/video.php



viernes, 12 de octubre de 2007

Exposició Catisa de Sa Nostra




La mostra sobre l’emblemàtica fàbrica es va inaugurar ahir a la Sala de Cultura de Sa Nostra








MARIA SOLÁ

Maó

L’emotivitat va ser ahir la principal protagonista a la Sala de Cultura de Sa Nostra on, a partir de les 20 hores, es va inaugurar l’exposició “La ciutat i Catisa”, organitzada per la Fundació Sa Nostra gràcies a la col·laboració de l’Ajuntament de Maó i el Consell insular. L’acte, que va comptar amb la presència del batlle de Maó, Arturo Bagur, i conseller de Mobilitat, Damià Borràs, entre altres autoritats, va ser seguit per una cinquantena de persones, la majoria relacionades de manera directa o indirecte amb Catisa. Una emocionada Satín Borbolla, alma màter de l’empresa, aprofità l’ocasió per recordar a totes aquelles persones que han format part de Catisa al llarg de la història i es mostrà optimista assegurant que “ara comença una etapa nova però l’empresa compta amb un equip jove de treballadors que tenen el mateix esperit i les mateixes ganes de lluitar que teníem nosaltres”.

“La ciutat i Catisa” repassa la història d’una de les empreses més emblemàtiques de Maó que, a més d’haver estat capdavantera en el món de la bijuteria, va donar feina a centenars de famílies de la ciutat. CATISA, fundada al 1954, es va convertir ràpidament en una de les empreses més importants i dinàmiques de la industria però al 1995 la mort d’un dels fundadors, Rafael Timoner, va suposar l’entrada de l’empresa en un important període de crisi. Va ser llavors quan els mateixos treballadors, amb el seu compromís i esforç, van aconseguir fer front a les penúries i mantenir viva l’empresa. Així, la mostra es centra principalment en la vessant més humana de Catisa, “una empresa que destaca pel seu model de caràcter quasi bé familiar”, segons apuntà el comissari de l’exposició, Juan Elorduy.

Vuit plafons recorden, a través de textos i fotografies antigues, l’evolució de l’empresa maonesa, les seves antigues dependències al barri de Ses Tanques del Carme, les activitats socials i esportives que portaven a terme els treballadors, entre altres aspectes de la història de Catisa. Així mateix, l’exposició inclou nombrosos objectes que s’han pogut conservar després de la demolició de l’antiga fàbrica com una filera de bancs del teatre de l’empresa o el cartell que es trobava al bar, així com diverses fitxes laborals del personal, els fullets publicitaris, quaderns de benvinguda als treballadors i alguns exemplars del setmanari “Club Catisa”

La mostra presenta també un audiovisual que recull els testimonis d’alguns dels treballadors de l’antiga fàbrica com Toni Gelabert i Catalina Coll, Joan Pons i Teresa Cánovas o en Toni Vinent, entre d’altres, a més de les vivències i la visió de futur dels actuals responsables de l’empresa, Xavier Borbolla i Pau Montserrat.


jueves, 11 de octubre de 2007

Ibestat i beca Antoni Monserrat


Desde Catisa ens alegram de la següent noticia, publicada al mallorcadiario.com:


miércoles, 10 de octubre de 2007 PALMA.- El Govern ha transformado el Instituto Balear de Estadística (Ibae) en el Instituto de Estadística de las Islas Baleares (Ibestat) y ha ampliado sus funciones para que coordine todos los análisis realizados en el archipiélago y elabore sus propios estudios para mejorar la información sobre la Comunidad.

La creación del Instituto de Estadística de las Islas Baleares (Ibestat), previsto en la Ley de Estadística aprobada en 2002, supone completar el Sistema Estadístico autonómico (SEIB) con el propósito de facilitar "una mejor y más cuidadosa toma de decisiones" por parte de los responsables de la Administración autonómica.

El director general de Economía, Andreu Sansó, explica que, pese a su nombre, "el Ibae no era un instituto" porque "no había ninguna fórmula jurídica que lo avalase" y "lo único que hacía era recopilar datos" y difundirlos.

El Ibestat, que en principio contará con el mismo personal y dependencias que el organismo al que reemplaza, tendrá competencias mejor definidas y, además de unificar los estudios realizados por otras entidades, asesorará a los organismos que hacen análisis estadísticos, establecerá las condiciones en que éstos deben llevarse a cabo y desarrollará sus propias investigaciones.

El conseller de Economía, Carles Manera, indica que el propósito es que el Govern cuente y publique información estadística "fiable, reconocible y homologable a nivel internacional", informa Efe.

El conseller, que preside el consejo rector del renovado instituto público, afirma que desde éste se establecerá una beca o un premio para investigadores estadísticos con el nombre de Antoni Montserrat, ex director general ya fallecido que impulsó la Ley de Estadística durante la legislatura del "Pacto de Progreso".

Para Sansó una de las tareas fundamentales del Ibestat será la elaboración del plan de estadística autonómico, que determinará cómo han de ser los análisis elaborados por las administraciones de las islas y señalará las áreas de estudio preferentes.

El plan de estadística, que tendrá una validez de cuatro años, será elaborado y aprobado durante 2008, anunció.

domingo, 7 de octubre de 2007

Catisa prepara la seva web



S'están fent els darrers retocs per a tenir llesta la primera web de Catisa.

La idea principal de la web és fer coneixer l'empresa arreu del Món i permetre accedir a nous clientes, aprofitant aquest canal de venta.

Es pot visitar la web a les següents URL:

http://www.catisa.es

http://www.catisamenorca.es

http://www.catisamenorca.com

Empreses que fan país





A a la sala de cultura de Sa Nostra a Maó podeu visitar durant aquest mes una interessantíssima exposició sobre la trajectòria cinquantenària de la fàbrica de bijuteria Catisa.

El millor de l’exposició és que aconsegueix traslladar al visitant l’impacte social que aquesta emblemàtica empresa ha tingut sobre la societat menorquina, més enllà de la seva indubtable importància en termes estrictament econòmics.En els seus anys de màxima esplendor —des de mitjan dècada dels 60 fins a finals dels 70—, Catisa va ser un exemple paradigmàtic de fordisme social: la consideració de l’empresa com una gran família que ha de cohesionar els seus treballadors oferint-los serveis i espais de consum, cultura i oci. De fet, el cofundador i gerent de Catisa durant més de tres dècades, Rafel Timoner, al cel sia, fou un entusiasta del model de les empreses familiars nord-americanes típicament fordistes.

Sota la seva batuta, Catisa va impulsar realitzacions pioneres com la construcció d’habitatges per als seus treballadors, un club de bàsquet, un equip de rem, un grup excursionista, un club social, un grup de teatre i música, una guarderia infantil per als fills dels treballadors, un festival de la joguina per a la campanya de Reis, cursos i procediments de prevenció i salut laboral... i un inacabable etcètera. Des de la perspectiva d’avui, algunes iniciatives d’aquella Catisa podran semblar paternalistes, excessives o passades de voltes, però no hi ha dubte que en el seu moment representaren una contribució notable a la vertebració i socialització d’un col·lectiu obrer que, des de l’anèmia social i cultural del franquisme, s’obriria camí per arribar a la transició democràtica amb un bagatge apreciable de cultura, comunicació social, esport i treball en equip, experiència en educació de l’oci i el lleure dels joves, etc, experiència que molts posarien després al servei de diversos grups i organitzacions de la societat civil menorquina.

D’acord, aquell model de l’empresa concebuda gairebé com una extensió de la família avui ja no és practicable. Però sí que continua tenint sentit la reivindicació d’unes empreses que no es mirin només els balanços i els comptes de resultats, sinó que vetllin per fer una aportació social constructiva, que s’esmercin per contribuir a la vertebració de la societat, que no sols donin treball i beneficis econòmics, sinó també beneficis socials. Açò és el que en termes actuals anomenam «responsabilitat social de les empreses», que amb nous patrons desenvolupen iniciatives tan interessants i punteres com Eticentre a Mallorca. En el fons, aquestes iniciatives se situen en continuïtat amb l’estela deixada en un passat recent per empreses com Catisa.
Per contra, el model d’empresa i de negoci que més s’ha afavorit a les Illes Balears durant els darrers anys, àdhuc des dels poders públics, no té res a veure amb aquest model. Més aviat ha caminat en sentit invers.

El desembarc de multinacionals, la facilitació de l’entrada de grans empreses foranes en el mercat balear, la progressiva «franquicització» del comerç, no han empès precisament en un sentit de creació de beneficis socials, ben bé al contrari. Seria desitjable que l’exposició sobre Catisa no fos una simple invitació a la nostàlgia, sinó que ajudàs a pensar i imaginar de quina manera les empreses illenques d’avui poden fer allò que, en la seva època, van fer Catisa i altres empreses: fer país, fer societat, fer créixer i madurar un projecte productiu viable i exitós tant des del punt de vista econòmic com social. Perquè açò és, en el fons, crear autèntica riquesa, i no fer duros a la brava.

Miquel A. Maria. Professor

CATISA regala su antigua maquinaria de bisutería para preservar el patrimonio industrial de Maó






13/03/2007

La antigua fábrica de CATISA fue derruida hace unos meses, una vez trasladada su sede al Polígono Industrial de Maó. Aunque el edificio se derruyó por completo, la maquinaria que había en su interior fue "indultada" para que las futuras generaciones tengan una referencia de los orígenes de la bisutería en Menorca, una industria que si bien ha gozado de mejores tiempos, conforma aún una parte importante del sector industrial de la Isla.

Pau Monserrat y Javier Borbolla, ambos responsables de la actual empresa CATISA, protagonizaron ayer el acto de la donación ante el conseller de Educación y Cultura del Consell, Manel Martí; el comandante militar de Menorca, el coronel Francisco Riva Mayor; y la representante de SEBIME Carmen Lozano. Un acto que fue breve pero emotivo, puesto que se recordó la figura del malogrado Antoni Monserrat, quien antes de fallecer había expresado su voluntad de conservar todo este material que ahora se ha cedido como patrimonio histórico industrial de Menorca.

Manel Martí recordó en este contexto que la Ley de Patrimonio Histórico de Bienes muebles e inmuebles recoge la definición de patrimonio industrial como aquellos enseres que son útiles para su estudio y, a su vez, no son susceptibles de ser utilizados más por obsoletos. Aun así, hay que señalar que la mayoría de máquinas cedidas funciona aún a la perfección.

De momento todo este material queda depositado en un almacén del recinto militar de San Felipe, en Es Castell, gracias a una colaboración del Ejército. Todo ello hasta que SEBIME no haya construido el futuro Museo de la Bisutería, que se levantará junto a las nuevas instalaciones de la asociación empresarial, y que previsiblemente se ubicará en un solar de la calle Curniola del Polígono Industrial de Maó. En este sentido, la representante de SEBIME Carme Lozano manifestó que ya se está trabajando en el diseño arquitectónico del edificio.

Inventario. Torno 180 Ausona (años 50); pantógrafo Premeta SL. de Erandio, Bilbao; una limadora Codeme L 350; máquina de horadar de sobremesa Delfos; sierra de arco mecánica de vaivén Uniz; máquina inyectora de plástico Mateu 6 Solé I.H. 70.A; torno revólver manual Elgo; prensa excéntrica 25 Tn Ulecia, con silla serie 1842; prensa excéntrica Quadrado 10 Tn; máquina de pulir automatizada (años 80); prensa excéntrica transfer; máquina inyectora de cámara caliente de Zamak Alex Frech (1970); tabla para roscas de módulo Ausona; máquina pequeña de hacer cadenas; máquina pequeña Graphiell; un cuadro eléctrico I.A. 70; sillas del teatro; mesa de oficina de diseño, rueda roja, rueda gris, bancos de trabajo Iram y tres sillas

Proyecto de traslado a POIMA







La empresa bisutera mahonesa tiene previsto trasladar en septiembre su producción a una nave de 2.200 metros cuadrados que se levanta en la actualidad en POIMA
Una imagen virtual del aspecto exterior que tendrán las nuevas dependencias de la empresa bisutera CATISA
Las modernas instalaciones dispondrán de dos plantas y en ellas se ubicará, además de las oficinas y los departamentos comercial y de diseño, la maquinaria de última tecnología adquirida recientemente a la empresa vasca Industrias Aguinagalde, INDAGUI.
A.M.O.



CATISA tiene previsto trasladar en septiembre su producción a una nueva nave de 2.200 metros cuadrados que se levanta en el Polígono Industrial de Maó. De esta forma, la firma bisutera da un paso más para desarrollar sus aspiraciones de modernización, después de hacer frente a su deuda histórica y la reciente compra de los activos de la empresa vasca del sector, Industrias Aguinagalde, INDAGUI.


La nave es propiedad de Guillermo Gardés y CATISA la ocupará en régimen de alquiler, a la espera de que termine la ampliación de la IV fase de POIMA, donde ya estudia la compra de una parcela.

"Las instalaciones disponen de la última tecnología en términos medioambientales y de racionalización de producción", explicó ayer Antoni Monserrat, el gerente de CATISA y ex director general de Economía del Govern. Aunque aún no se ha firmado el contrato de alquiler, la nave se está construyendo en función de las necesidades de la empresa bisutera:"La cuantía dependerá de las inversiones que hagamos también nosotros", comentó.

Según los primeros bocetos, las instalaciones dispondrán de dos plantas; en la primera se ubicarán las oficinas, el departamento comercial y el área de diseño, y en la planta baja se instalará la maquinaria. Precisamente, en este lugar se buscará acomodo a la moderna maquinaria de alta tecnología adquirida este año a INDAGUI, lo que permitirá consolidar la producción actual. De momento, todo este material se encuentra en un almacén de 700 metros cuadrados, frente a la nueva nave.

"En un futuro esa nave nos servirá para almacenar materias primas", indicó Monserrat. Incluso, existe el compromiso con un antiguo accionista, Antoni Roselló, para utilizar una parcela de 1.000 metros cuadrados de su propiedad, ubicada junto a estas naves.


"El futuro es invertir en tecnología y diseño"

Antoni Monserrat aseguró que los trabajadores se encuentran ilusionados por este inminente cambio. "Después de pasar cinco años esperando el día del cierre, ver que la empresa se consolida es una satisfacción", comentó. Una consolidación a la que contribuye la adquisición de la cartera de clientes de INDAGUI. En la actualidad, la entidad cuenta con 40 trabajadores, con un incremento de plantilla en el último año de un 14 por cien. Monserrat reconoce la dificultad del mercado bisutero ante la fuerte competencia asiática y advierte, "el único futuro posible es invertir en tecnología y diseño".

La nueva Catisa del s.XXI




20/04/2006

La emblemática empresa mahonesa se trasladará en las próximas semanas a una nueva nave situada en el Polígono de Maó que cuenta con una superficie disponible de 2.000 metros cuadrados

Maria Solá.Maó

Tras varios años de penurias, en los que los problemas parecían sucederse de manera fatídica, CATISA levanta el vuelo otra vez. La emblemática empresa mahonesa se trasladará en las próximas semanas a una nueva nave situada en el Polígono Industrial de Maó e intentará dejar olvidados todos sus problemas en la antigua fábrica ubicada en la calle Sant Sebastià.

Precisamente ayer a primera hora de la mañana se llevó a cabo la demolición del muro que conecta la fábrica con la calle Madrid y que permitirá extraer la maquinaria pesada del interior de la nave. Según explica Xavier Borbolla, gerente de CATISA, el próximo lunes comenzará el traslado, que se llevará a cabo sin detener la producción en ningún momento y que, posiblemente, finalizará en un mes. "Como todo el mundo sabe, nuestros recursos son muy limitados, por lo que todas las máquinas que lleguen a la nueva fábrica se pondrán en marcha inmediatamente", asegura Borbolla. Hoy por hoy ya se ha acomodado en las nuevas instalaciones la maquinaria procedente de la empresa vasca INDAGUI que CATISA adquirió el pasado año.
Instalaciones.

Las nuevas instalaciones, situadas en la calle de S´Olivar, cuentan con una superficie de 2.000 metros cuadrados aproximadamente, un espacio muy inferior al que han ocupado hasta el momento en el casco urbano. Por este motivo en la nueva nave prima la unificación de los espacios, un nuevo concepto con el objetivo de aprovechar al máximo la superficie.
La maquinaria y el almacén ocuparán la planta baja del edificio, mientras que en los altillos se situarán el departamento comercial y de diseño, el archivo, el despacho de dirección e incluso una biblioteca y una sala de reuniones. "Hay tantas ganas por parte de los trabajadores que estoy seguro que todo el mundo se adaptará rápidamente a las nuevas instalaciones", comenta Borbolla.

La nueva nave es propiedad de Guillermo Gardés y será ocupada por CATISA en régimen de alquiler. La idea a largo plazo es trasladarse a una parcela situada en la cuarta fase del Polígono Industrial de Maó aunque por el momento Borbolla se muestra precavido, "hemos de ir paso a paso, ya veremos con el tiempo si estas nuevas instalaciones son de paso o no".

El objetivo principal de la empresa una vez instalada en la nueva fábrica será apostar por el diseño, la calidad y la rapidez en el servicio. Según Borbolla diferenciarse a través de estos conceptos es la única clave para competir con la producción de los países asiáticos.
La empresa bisutera cuenta actuamente con un total de 38 trabajadores, cuya media de edad se sitúa por encima de los 50 años. Por este motivo otro de los objetivos de CATISA a medio plazo es contratar gente joven que garantice el futuro de la empresa.

Oportunidad
"Tenemos una nueva oportunidad y no la vamos a dejar escapar", aseguró el gerente de CATISA, "porque sabemos que no contamos con ningún margen de error y que hemos de empezar desde cero".
La ilusión y las ganas de continuar hacia delante dejando atrás los malos tiempos predominan hoy por hoy entre los trabajadores. Lo que está claro es que todos han mostrado su compromiso y lealtad hacia CATISA, luchando y esforzándose hasta en los momentos más duros.
El nuevo proyecto "puede salir bien o mal, eso es una incógnita, pero por ganas y fuerza nadie nos parará", sentencia Xavier Borbolla.

Muere Antoni Montserrat, gerente de Catisa.



20/02/2006


El día 20 la crónica informativa tenía nombre propio; el de Antoni Montserrat, el ex Director General de Economía en la legislatura anterior del Pacto de Progreso. Antoni Montserrat moría el día 19, tras habérsele diagnosticado recientemente una enfermedad.

Actualmente presidía el Instituto Tecnológico de la Bisutería y era también Gerente de la empresa bisutera Catisa, que consiguió reavivar y que está previsto que en una o dos semanas abra instalaciones nuevas en Mahón.

Como Director General de Economía, Antoni Montserrat impulsó el Instituto Balear de Estadística y también tuvo un papel muy destacado como asesor laboral en el Sector de la Aviación.

sábado, 6 de octubre de 2007

Fallece Antoni Monserrat Moll, director gerente de CATISA




20/02/2006

El director gerente de CATISA, Antoni Monserrat Moll, falleció ayer en Palma a consecuencia de una enfermedad que le había sido detectada recientemente.

Nacido en 1954, Monserrat era licenciado en Económicas y ocupó la Dirección General de Economía en la pasada legislatura, con el Govern del Pacte de Progrés. Sus colaboradores de esa época recalcaron ayer su capacidad de trabajo, su aportación al campo de la estadística y la revolución que imprimió en la gestión de las ayudas económicas de la UE.

Antes de este periodo Antoni Monserrat destacó por su papel como asesor laboral, dedicación profesional con la que obtuvo varias sentencias favorables para sus representados, los trabajadores de empresas del sector de la aviación, para los que intermedió en una etapa de crisis en el sector aeronáutico.

De hecho procedía originalmente del sector sindical, donde, desde CCOO, participó en la resolución de conflictos y la negociación de convenios colectivos durante toda una década.

Como economista, Monserrat publicó varios libros sobre estadística del mercado laboral y colaboró en la edición de dos obras sobre economía balear. Además es autor de diversos estudios sobre la evolución del mercado de trabajo.

En Menorca adquirió un protagonismo relevante a raíz de su participación en la reactivación de la industria bisutera. Fue impulsor de una nueva etapa en CATISA y proyectó el traslado de la factoría a la cuarta fase del Polígono Industrial de Maó (POIMA), iniciativa en la que estaba concentrado en el momento de su muerte y que será una realidad en tan sólo unos días

CC.OO. i un proposta de Plà Industrial per a Menorca



CC.OO reclama al Gobierno Balear negociar un Plan de Viabilidad para el sector Indutrial de Menorca

23/01/2005

Ramón Carreras, Secretario General de Comisiones Obreras, decía que no es posible que el Gobierno Autonómico se limite a firmar la defunción de las empresas que no han podido seguir adelante.

El Secretario General de Comisiones Obreras afirmaba que el Gobierno tiene una sensibilidad diferente cuando las empresas afectadas son de Mallorca y ponía como ejemplo el caso de Yanko o Majórica. Ramón Carreras matizaba que no se trata de dar ayudas porque sí, sino de preservar la actividad del sector industrial en unos momentos difíciles por culpa de la globalización.

Ramón Carreras respondía así a las palabras del Conseller de Industria Josep Juan Cardona, quien ve difícil poder ayudar a Catisa o a otras industrias de Baleares para favorecer que mantengan la producción en las Islas y evitar su deslocalización. El Secretario General de Comisiones Obreras decía que el Gobierno sí hacía trajes a medida para empresas de Mallorca.

Comisiones Obreras quiso felicitar a los trabajadores y al gerente de la empresa Catisa tras haber anunciado la compra del activo de la bisutera vasca Indagui y el traslado de su producción a Menorca. Según Ramón Carreras esto demuestra que Catisa es una empresa viable y que el problema de su crisis estaba provocado por una mala gerencia.

Catisa compra Indagui



SOCIEDAD (Fecha 23 de Enero de 2005 · Número 542 · Año VIII)

Catisa compra una empresa vasca.

Catisa ha adquirido el activo de la empresa vasca Indagui y traerá a Menorca su producción de bisutería, objetos de regalo y fornituras. La operación se cerraba hace pocos días por más de 180.000 euros con el apoyo financiero de "Sa Nostra" y la desvelaba el Gerente de Catisa,
Antonio Montserrat.

De esta manera Catisa refuerza su posición económica y da por superada la crisis vivida en los últimos años. Estaba previsto que en estos días se trasladase la maquinaria de la empresa Indagui hasta Menorca. La operación podría implicar un aumento de la plantilla de Catisa; alrededor de un 20%.

Esta empresa, Indagui, tenía su sede social en el País Vasco, donde fue fundada en 1912 y era considerada como un referente en España en la producción de fornitura. Pero recientemente tuvo que cerrar por quiebra. Ahora su activo ha sido adquirido por Catisa.

Antonio Montserrat destacaba la importancia de esta operación en un contexto difícil para el Sector de la Bisutería en toda Europa. Un ejemplo nos queda muy cerca, con Majórica.

En cuanto al traslado de la fábrica, Antonio Montserrat informaba de que era inminente. La venta de los actuales locales está a punto de cerrarse, pero hay problemas para encontrar un solar en Mahón.

Mientras tanto, la situación financiera de la empresa ha podido estabilizarse y hace poco se cerraba un acuerdo con Seguridad Social para pagar la deuda. También se está a punto de hacer lo mismo con la deuda con Hacienda.

Antoni Monserrat, president de l'ITEB



18/09/2005

Los bisuteros apuestan por la tecnología frente al empuje chino

La feria internacional de Euro-Bijoux que se celebra desde el viernes en el pabellón de la Pipa de Madrid y a la que asistente 41 empresas de Balears (36 de Menorca y 5 de Mallorca) vivió ayer su penúltima jornada. Aunque aún es pronto para hacer balance, la mayoría de los expositores isleños presentes en la capital reconocieron una leve mejoría de las ventas.

Euro-Bijoux, el escaparate donde los bisuteros isleños muestran sus últimos productos, se ha convertido también en un foro que pone en evidencia la incertidumbre del mercado nacional frente al pujante sector bisutero chino. Para luchar contra la "feroz" competencia asiática de bajos precios según señaló ayer el presidente de SEBIME, Matthias Roters, es importante invertir en nuevas tecnologías, calidad, diseño e innovación. Por este motivo, el sector bisutero balear trabaja ya en dos frentes. El primero pretende reforzar el protagonismo del ITEB (Institut Tecnològic de la Bijuteria), organismo que será "esencial" en un futuro próximo para el abaratamiento de costes de producción, en opinión del conseller de Comercio, Industria y Energía Josep Juan Cardona que ayer visitó la feria.

El presidente del ITEB, Antoni Monserrat, reconoció también que este instituto pretende introducir en Balears la tecnología más avanzada existente hoy día en el sector, similar a la que utiliza la Fórmula 1 para fabricar piezas de motores, la "sintetización de metal con láser".

Esta ambiciosa estrategia de trabajo cuenta ya con el apoyo de las administraciones central y autonómica. En los próximos seis meses está previsto invertir 240.000 euros, con el objetivo de llegar en un plazo de 2 a 3 años a una inversión en alta tecnología que rondaría los 1.200.000 euros principalmente través de fondos europeos. "Los fabricantes conseguirían moldes perfectos de forma más rápida y a bajo coste. El mercado asiático tardará más en ofrecer el servicio y la imitación será más difícil", explicó.

CATISA pide ayudas al Govern por apostar por la localización





Antoni Monserrat, gerente, solicita un decreto para los negocios que mantengan la producción en Balears. El conseller responde que "no hay leyes a medida"

16/01/2005

C.V.R..Madrid

El gerente de la empresa bisutera CATISA, Antoni Monserrat, solicitó ayer al Govern balear ayudas económicas para las empresas que apuesten por concentrar su producción en las Illes Balears. El gerente de la firma menorquina realizó estas declaraciones tras anunciar el viernes la compra de los activos de la empresa bisutera INDAGUI.

Por esta operación, CATISA prevé aumentar su producción, trasladarse a una nave en POIMA y, si el negocio funciona, contratar más personal. Antoni Monserrat puso como ejemplo a Castilla y León, donde, según explicó, el Gobierno autonómico ayuda a las empresas que apuestan por mantener su producción en la comunidad. "Si lo hacen en otras autonomías, el Govern también puede aprobar un decreto para ayudar a las empresas que apuestan claramente por mantener y aumentar su producción en las Illes Balears".

Respuesta

En este sentido, el conseller de Comercio, Industria y Energía, Josep Juan Cardona, manifestó ayer durante su visita a la segunda jornada de la Exposición de Bisutería Española que, aunque celebra las buenas perspectivas de futuro de la empresa mahonesa, "el Govern debe respetar en todo momento las leyes que regulan la competencia y las subvenciones a las empresas de las Islas". Cardona defendió que "en un mercado de libre competencia, no hay trajes a medida para nadie", en referencia a la solicitud del gerente de CATISA. No obstante, el conseller recordó el compromiso del Govern con la empresa en los momentos difíciles. "Seguiremos apoyando a CATISA y al resto de empresas como lo hemos hecho hasta ahora. Esa es nuestra meta", concluyó Josep Juan Cardona.

Por otra parte, Antoni Monserrat también espera la implicación del Ayuntamiento de Maó en la nueva etapa de la bisutera. "Existen ayudas para promover el cambio de las empresas de los cascos urbanos a los polígonos industriales, por lo que esperamos el apoyo del Ayuntamiento de Maó", indicó. Dadas las buenas relaciones entre la empresa y el Consistorio mahonés, el gerente espera encontrar pronto una solución para la maquinaria adquirida a INDAGUI, que pronto llegará a Menorca. "Es necesario encontrar una solución rápida porque, dentro de un mes, tendremos 12 camiones en la puerta de la fábrica y queremos comenzar la producción en breve". Monserrat explicó que ya está recibiendo pedidos de los antiguos clientes de INDAGUI. "Ahora mismo, tenemos la estructura de dos empresas medias, y lo que queremos es crear una excelente a partir de lo que tenemos. En cuanto tengamos un espacio, comenzaremos a trabajar".

Asimismo, el gerente de CATISA recordó que el actual solar de la empresa pertenece a las familias Carretero y Timoner, tras el acuerdo a tres bandas conseguido el pasado mes de julio entre los trabajadores, las propias familias y la empresa Puck Tower. Además, el gerente quiso agradecer públicamente el papel desempeñado en el resurgimiento de CATISA por la entidad financiera Sa Nostra. "En todo este proceso de recuperación, hemos jugado con la ventaja de estar apoyados por el primo de Zumosol, que en este caso ha sido Sa Nostra", reconoció Monserrat.

viernes, 5 de octubre de 2007

Entrevista a Antoni Monserrat





"Catisa cerrará el año 2004 con beneficios"




El reto de Montserrat es enderezar Catisa




El nuevo director se propone relanzar la fábrica y darle justa estructura productiva

I.R.A..Maó

Antoni Montserrat Moll (49) acaba de iniciar este mes de septiembre su particular curso profesional como nuevo director de la empresa Catisa de bisutería.
Caprichos del azar, nació el mismo año en que se fundaba la empresa en Maó, pero fue sobre todo en su etapa como director general de Economía del Govern, cuando conoció los intríngulis de oscuras maniobras de traspaso de una empresa asentada en un solar más que codiciable.
Economista de profesión, especialista como es en cuestiones internas de empresa, se ha propuesto como reto personal el reflotamiento de la que ha sido una de las fábricas de más peso social dentro de la industria bisutera menorquina.Durante la celebración de la feria Euro-Bijoux este fin de semana, Montserrat le ha tomado el pulso a las posibilidades de la empresa y su conclusión tiene signo positivo, hay base para la confianza.­
- Usted que está de estreno, ¿en qué situación ha encontrado la empresa después de los avatares a la que se ha visto sometida en los últimos años?­
- Catisa ha superado la gran crisis por la que atravesó. Está consiguiendo estabilizarse y ha tenido la gran suerte de la estructura humana sobre la que se apoya y que está muy equilibrada.­
- ¿Qué dimensiones tiene la plantilla actual?­
- La misma que en los últimos años, 37 personas, una más conmigo. El anterior propietario optó por una reestructuración importante, que provocó unas pérdidas enormes. En estos momentos no hay necesidad de reducir plantilla.­
- ¿Intuye, por tanto, buenas perspectivas para la marcha de la fábrica?­ Así es. A pesar de que la situación general es complicada, tal y como van las ventas, no hay razones para reducir plantilla. En este trimestre habrá que abordar un plan de mejoras y ciertos cambios, pero yo diría que está bien encauzada y confío en que el año 2004 será mejor. Hasta es posible que necesitemos contratar a una o dos personas.­
- ¿Aires de continuidad?
-­ En mi caso, que he conocido los datos desde otra perspectiva, creo que la empresa tiene posibilidades. A pesar de la gran losa y de los problemas con que carga esta empresa, heredados de etapas anteriores.­ Una empresa con historia...­ En 2004 va a cumplir 50 años. Y confiamos en poder celebrarlo.­
- ¿En la misma planta de producción?­
- Ahí estaremos mientras no haya un acuerdo con todos los implicados. Que para trasladar la planta siempre habrá tiempo.­
- ¿Qué hay de la propiedad?­
- La titularidad de la empresa es de sus antiguos propietarios, las familias Carretero y Timoner, que firmaron una opción de compra a favor de José María Drudis. Los trabajadores denunciaron a este último por estafa.­
- Está bien que recuerde el caso...­ Durante su etapa no hizo inversiones según era su compromiso, provocó una serie de pérdidas importantes. Pero encima había conseguido la opción de compra.­ ¿En qué punto se encuentran los procesos judiciales abiertos?­
- Hay interpuesta una querella judicial por presunta estafa, que ya ha sido admitida a trámite y que en estos momentos se encuentra en fase de tomar declaraciones. El propio Drudis, entre otros, tendrá que ir a declarar este mismo mes en Barcelona. Entretanto, en Menorca, ya han ido a declarar diferentes personas, como Miquel Carretero...­
- ¿En defensa de sus intereses?­
-Es que los intereses de los antiguos propietarios coinciden con los de los trabajadores. Ellos también consideran que fueron estafados.­ ¿Porque Drudis no cumplió sus compromisos de dar continuidad a la fábrica?­ Claro, se había comprometido a invertir 180 millones de pesetas, relanzar la empresa y no hizo nada de eso.­ Por tanto, los fundadores denuncian el incumplimiento de unos acuerdos que es lo que daba acceso a la compra de la fábrica por Drudis.­
- Eso es, sostienen que fue una operación fraudulenta montada única y exclusivamente para pegar un "pelotazo" inmobiliario.­
- Grande.­ ¡Muy grande!­
-¿Cuántos metros debe tener el local?­
- No lo sé, pero hablamos de una operación de muchos millones.­
-Ya, si es que es la manzana de oro de Maó.­
- Exactamente, era una operación redonda y lo peor de todo es que iba a ser un pelotazo a cambio de que 80 familias se quedaran en la calle. Porque antes hubo un despido de 40 personas, sin que Drudis hiciera ninguna aportación. Todavía en estos momentos Catisa está pagando a FOGASA, el Fondo de Garantía Salarial del Govern, aquel despido. O sea, algo impresentable desde el punto de vista ético.­
- ¿Qué se sabe de aquella sociedad interpuesta, que apareció en un momento del caso?
- ­ Sí, la empresa Puck Tower, una empresa domiciliada en las Antillas holandesas, totalmente opaca, que no se sabe quién organizó, aunque cunde la sensación de que fue el propio Drudis quien la montó. Pero este asunto, su composición, está bajo secreto sumarial.­
- Esto es un culebrón. Hombres de paja...­ Y sigue. Porque después lo vendió al actual propietario, Enric Perera, por una peseta. Una operación para que lo cerrara. Ahí es donde falló, porque la empresa continúa a pesar de que lo que se pretendía era una liquidación rápida y problemas fuera.­
- ¿Quién y cuándo le hizo a usted el ofrecimiento de dirigir Catisa?­
- Esto fue a finales de julio. Me lo ofrecieron los trabajadores.­
- ¿Sistema cooperativo?­
- No, la empresa sigue perteneciendo a Perera, pero el comité de dirección llegó a un pacto por el que es el mismo comité el que toma las decisiones. Perera interviene en algunas operaciones, en buena lógica de representación legal, pero no tiene nada que ver desde el punto de vista productivo.­
- ¿Tiene "el dueño" interés por la empresa o no?­
-Ha tenido problemas de salud y hace tiempo que había estado. Pero sí conserva interés. Además, tiene un documento firmado por el cual vende en cualquier momento la empresa a los trabajadores por una peseta.­ Ahora ya serían fracciones de céntimo de euro, ¡una ganga!­ Mi recomendación a los trabajadores ha sido siempre no aceptar ese traspaso hasta que no esté todo claro. Lo que no haremos va a ser cargar con unas responsabilidades que no nos corresponden. Es decir, el agujero económico, las posibles deudas, no han eclosionado aún.­ No vaya a ser que les salga cara la peseta.­ Porque de no ir con cautelas, aún resultará que se pueden librar de las pérdidas actuales.­
- ¿La empresa es eminentemente exportadora?­
- No, tiene exportaciones pero vende por toda España. Tiene una cartera de clientes muy sólida y muy diversificada. Lo he podido comprobarlo estos días en Euro-Bijoux. Me ha sorprendido, precisamente, el bajo nivel de impagados. Por tanto las pérdidas no vienen por aquí.­
-Está bien encauzada, entonces.
- ­ Sí lo está. Ha de mejorar la organización, pero es una empresa que tiene unas posibilidades enormes. Y puede recuperar el peso que siempre tuvo y tiene aún. Con casi 40 trabajadores de mano directa, con una trayectoria de casi 50 años, tiene un saber hacer y una capacidad muy elevada.­
- ¿Daría alguna cifra de facturación?­
-No por ahora, pero puedo asegurar que el año que viene esta empresa entrará en beneficios. Eso pretendo.­
- ¿No es grande su osadía?­
- Es un reto muy importante. Es lo que ha hecho que yo viniera aquí. Porque Catisa tiene unas connotaciones sociológicas muy importantes. Y hay un equipo de trabajadores, con unas ganas de que eso funcione, que impresiona.­
- ¿Dirigirá la empresa desde Menorca?­
- Aquí, sí. En Mallorca tengo mi despacho abierto y ya he rechazado trabajos porque para mí ahora la prioridad es Catisa.­
- ¿Y su contrato, cuánto dura? Porque el entusiasmo asomaba también en los inicios de la etapa Drudis.­
- Mi intención es muy sencilla: conseguir que Catisa se sitúe. El problema está con Seguridad Social y Hacienda, que en lo que se refiere a plantilla y proveedores hay estabilidad. Por tanto, mi intención no es quedarme, sino lanzar la empresa, proporcionarle una estructura nueva. Después me voy. Mi especialidad no es la gestión cotidiana, sino las situaciones difíciles.­
- ¡Vaya un compromiso!­
- Lo es. Mientras Catisa tenga problemas, me tendrán aquí.­
- ¿Cuándo cree que puede producirse el desenlace de este proceso?­
- Uno de estas características puede durar de tres a cinco años.­
- ¿La resolución judicial?­
- Me refiero a enderezar el rumbo. Cerrar con beneficios, pero tener estructuras consolidadas. Siempre y cuando el mercado responda y no haya 11-S, etcétera. Los procedimientos judiciales son largos.­
-La pregunta apunta a la previsión de un traslado de local.­
-Espero que la parte contraria se avenga a razones y se llegue a un acuerdo.­ Con tanto en juego, parece que hay margen para pactar.­ Yo, en su caso, buscaría el acuerdo.­
-¿Han mirado locales alternativos?­
-Empezaremos a hacerlo.­
- ¿Qué espacio necesita la nueva Catisa?­
-Depende de cómo funcione el mercado, pero muy inferior al actual. Que lo de ahora es excesivo, casi insostenible y complica la gestión.­ Sería muy bonito llegar a un acuerdo con la propiedad para un 50 cumpleaños feliz.­
- Sería precioso.


Catisa salva su futuro gracias a un acuerdo a tres bandas


Los trabajadores han retirado la querella criminal contra Puck Tower 2000, que a su vez ha renunciado a la demanda contra los propietarios del solar


Javi Morales.Maó
29/07/2004
Las sombras que planeaban sobre el futuro de la bisutera CATISA se despejaron el pasado lunes, cuando representantes de los trabajadores, Puck Tower 2000 S.L., y las familias Carretero y Timoner, propietarias del solar en el que se ubica la fábrica, llegaron a un acuerdo en los juzgados, según explicó ayer a este periódico el gerente de la empresa, Antoni Monserrat.
El acuerdo implica que los trabajadores de la fábrica retiran la querella criminal interpuesta contra Puck Tower 2000 S.L., sociedad que a su vez hace lo propio con la demanda contra los propietarios del solar, con la que se pretendía ejecutar la opción de compra sobre los terrenos, que había vendido a la entidad Josep Maria Drudis, empresario que se hizo cargo de la firma hasta mayo de 2001.
Monserrat explicó que con esta resolución en vigor, los antiguos gestores de CATISA, las familias Carretero y Timoner, vuelven a tener el "dominio total del solar de la fábrica", por lo que los 40 empleados de la firma no tienen ya que preocuparse por un posible desalojo de las instalaciones en las que han venido trabajando hasta ahora.
Lógicamente, despejadas las turbulencias comienza ahora una nueva etapa para CATISA, "como una empresa normal, con problemas normales", expuso Monserrat, quien reunió durante la mañana de ayer a los trabajadores en asamblea para exponerles la situación.
Traslado
Según el gerente, el trabajo ahora consiste en renegociar los plazos de devolución de la deuda acumulada por Drudis con la Agencia Tributaria, un asunto que comienza en estos momentos a estar "encarrilado". Además, las familias propietarias del solar se han comprometido con la gerencia a buscar, sin prisas y sin presiones, un nuevo emplazamiento adecuado en el que instalar la fábrica.
Monserrat expuso sus deseos de poder conseguir un espacio acorde con las necesidades de la empresa en el Polígono Industrial de Maó. "Con 2.000 metros cuadrados nos basta", aseguró. Actualmente, debido a las exageradas dimensiones del edificio, "se pierde capacidad productiva", afirmó el gerente.
En estos momentos, un ingeniero industrial ha comenzado un estudio interno para determinar los sistemas productivos, y para preparar un futuro traslado y la adquisición de nueva maquinaria. "Me consta que podremos tener respaldo financiero", confirmaba ayer Antoni Monserrat, quien se mostró aliviado al poder cerrar la etapa Drudis, "una mala historia".
Recuperar la fuerza de la fábrica
Para conseguir que la empresa recupere la fuerza que la caracterizó, Monserrat mostró ayer sus esperanzas de que el Govern se implique económicamente con CATISA, igual que en su momento hizo con la industria perlera mallorquina Majorica, protagonista también de momentos difíciles. Afirmó, además, que en el caso menorquín, "no se trata de ayudas para despidos, sino para puestos de trabajo"..
Por otro lado, el gerente de CATISA destacó la implicación de entidades ajenas a la empresa en el asunto con Puck Tower 2000 S.L., y que han ayudado a la resolución positiva del conflicto. Se refirió a los sindicatos CCOO y UGT, y al alcalde de Maó, Arturo Bagur. Monserrat tuvo también una mención especial para con Sa Nostra, entidad que ha sido decisiva en el acuerdo final.

¿Qui va ser el Sr. Drudis?

Noticia de El Mundo

Miércoles, 2 de abril de 2003. Actualizado a las 01:01
MENORCA

Drudis niega cualquier responsabilidad en el cierre de la fábrica de bisutera Catisa
Califica de «barbaridad» que los empleados quieran demandarle por delito societario - Vendió la empresa por un euro y la opción de compra del solar por 126.000
M.A. RUIZ
MAÓ.— El empresario catalán Josep María Drudis calificó ayer de«auténtica barbaridad» las acusaciones de los trabajadores de Catisa, quienes sostienen que incumplió sus compromisos desinversión y vendió la fábrica bisutería para favorecer una operación urbanística sobre los terrenos.
La empresa se verá obligada a echar el cierre antes del próximo3 de mayo si la promotora Puck Tower 2000, de capital holandés,mantiene su voluntad de ejecutar la opción de compra que adquirió a Drudis el 24 de octubre de 2000 sobre el inmueble. Sus planes pasan por derribar la fábrica para construir sobre el solar una manzana de 91 viviendas, con una inversión de 9 millones de euros.
El director general de Economía del Govern, Antoni Montserrat,anunció el lunes que los trabajadores de Catisa tienen intención de demandar a Drudis por un presunto delito societario. A su juicio, el proceso «tiene todos los elementos de una operación especulativa.Todo estaba dirigido a que Catisa cerrara en 2002».

Josep María Drudis se mostró ayer «alucinado» por estas acusaciones.«Cuando compré Catisa en 1999», indicó en declaraciones a EL MUNDO/El Día de Baleares, «se encontraba en una situación deplorable».De hecho, la empresa arrastraba en aquellos momentos deudas porimporte de 300.000 euros, que se habían duplicado cuando, dos años después, la traspasó a Enric Perera al precio de una peseta por acción.

«Luchamos para que la empresa funcionara, porque mi intención era tenerla toda la vida, pero se me cruzaron unos señores», añade Drudis en referencia a los socios de Enric Perera, «a los que interesaba la fábrica»,supuestamente para elaborar complementos de joyería.«Otra cosa es que luego se pelearan entre ellos y dejaran a Perera solo. Si yo vendo un coche y el nuevo dueño lo estrella contra un árbol, no me pueden echar a mí la culpa del accidente», concluye el empresario catalán.

Las instalaciones de la fábrica están ubicadas mediante un contrato de alquiler sobre un solar de 5.300 metros cuadrados, en una zona residencial de Maó, propiedad de las familias Timoner, Carretero, Rosselló y Gomila, fundadoras de esta emblemática industria.
Cuando Drudis les compró la empresa, el 3 de mayo de 1999,también adquirió por 216.364 euros una opción de compra sobre los terrenos,como anticipo de un precio total de 1,2 millones de euros(200 millones de pesetas). Aunque en el contrato se hizo constar expresamente que no podía traspasar la opción de compra a terceros, Drudis la vendió a Puck Tower 2000 el 24 de octubre de2000.

Significativamente, la operación se escrituró en 126.212 euros,90.152 menos de los que él había pagado un año antes. Tan sólo24 horas antes, los fundadores de Catisa modificaron las condiciones del acuerdo autorizándole a traspasar la opción de compra.

En cualquier caso, Drudis asegura que reinvirtió en la propia empresa los beneficios obtenidos en la operación para resolver los problemas de liquidez y pagar a los acreedores. El hecho de que vendiera luego la sociedad al precio de una peseta por acción,mientras que el precio del inmueble y el solar se ha fijado en 1,2 millones de euros, es la mejor prueba de que el valor urbanístico de los terrenos es infinitamente superior a la rentabilidad de esta industria.

Su actual titular, Enric Perera, no tiene ninguna experiencia en el sector de la bisutería, sino que procede del negocio inmobiliario:es administrador solidario de varias agencias de la propiedad en Valencia y Alicante.

Passat de Catisa


Jueves, 14 de Junio de 2001 MENORCA


La imagen de marca y la caída de ventas en Europa, puntos negros de la bisuteria
Un estudio del Govern propone seis acciones para revitalizar el sector
g.m.
MAÓ.— La ausencia de una imagen de marca reconocible a nivel nacional e internacional y la caída de las ventas en los mercados tradicionales son los principales puntos negros que padece el sector bisutero de Menorca, según un estudio realizado por la empresa KPMG Consulting encargado por el Instituto de Innovación Empresarial (IDI), dependiente de la Conselleria autonómica de Economía, Comercio e Industria.
En palabras del conseller de Economía, Pere Sampol, el estudio es una radiografía del estado del sector de la bisutería de Menorca, a la vez que presenta una serie de propuestas para mejorar sus prestaciones.
Según la directora de KPMG Consulting, Ana Andueza, el estudio ha identificado 33 propuestas a corto, medio y largo plazo, de las que seis son prioritarias.
La primera es la ya mencionada carencia de una marca del sector reconocible a nivel nacional e internacional. La segunda pasa por potenciar nuevas formas de comercialización y promoción de los productos. Sobre este punto, el análisis revela que las acciones tradicionales de Sebime mediante la asistencia y organización de ferias como Euro-Bijoux son «decisivas, pero insuficientes». De hecho, Andueza remarcó que los mercados europeos, tradicionales en el circuito bisutero, están registrando un descenso en las ventas.
El acceso a las nuevas tecnologías, la cooperación empresarial, la revisión de los programas de estudio de los centros de formación y la creación de talleres que den soporte a la industria bisutera con una mayor especialización y profesionalización, constituyen el resto de las seis acciones propuestas en el estudio.
En el análisis, que ha durado siete meses, han participado 44 empresas del sector. El estudio ha establecido grupos de trabajo en las áreas de innovación, comercialización y promoción o profesionalización entre otras, con el objetivo de seleccionar las propuestas que puedan aportar una mayor competitividad.
Una vez presentado este estudio, las empresas del sector en colaboración con la Conselleria de Economía, Comercio e Industria deben analizar las conclusiones del trabajo para comprobar si es posible incluirlas en los sistemas laborales de la firmas. Posteriormente, la Conselleria tendrá que cuantificar los recursos económicos que destinará al sector para asumir estas propuestas de mejora.
Solución de Catisa
Los consellers de Trabajo y Formación y Economía, Comercio e Industria, Eberhard Grosske y Pere Sampol, respectivamente firmaron ayer en las dependencias de Sebime, en el polígono industrial de Maó, un protocolo de intenciones del Govern balear por el que se compromete a «garantizar la continuidad de Catisa» haciendo frente a los pagos inmediatos que tiene pendiente la firma.
Desde la Comunidad Autónoma se afirmó que esta cantidad no superaría los 60 millones de pesetas.
Sin embargo, Catisa tiene que hacer frente a una deuda que asciende a los 100 millones en concepto de débitos a proveedores mayoritarios y minoritarios.
El actual propietario de la fábrica, Enric Parera compró Catisa a principios de mayo con promesas de ampliación de la producción a la bisutería de alta calidad. Varias semanas después anunció públicamente que no disponía de capital suficiente para hacer frente a los pagos.
Perera se ha comprometido con los sindicatos a ceder sus acciones a los trabajadores de la empresa a un precio simbólico, según éstos. Sampol quiso ayer transmitir un mensaje de tranquilidad a los trabajadores y clientes de la fábrica al afirmar que Catisa «no está en una situación difícil». Es mas, según Sampol, el nivel de facturación de este mes es superior al del año pasado.
Para el conseller Catisa cuenta con activos importantes como son una plantilla «altamente cualificada e implicada con la empresa» y una amplia cartera de clientes que asegura su futuro. Según los sindicatos, Perera hará efectiva la opción de compra de las acciones de Catisa en el plazo máximo de tres meses.
El representante de UGT en Menorca, José Reyes, afirmó ayer que la mayoría de los trabajadores ha mostrado su disposición a dirigir la empresa mediante una cooperativa en la que todos dispongan del mismo número de acciones. Ambos sindicatos mostraron su disposición a aclarar el asunto, a pesar de la intervención de la Administración.